5 Tips para entender tu relación con la comida

Podría decir que tuve unos 20 años de “difícil relación con la comida”, probando muchas dietas, tratando de descifrar cuál es la mejor forma de comer, siguiendo pautas, investigando, estudiando, devorando libros y alternando diferentes métodos.

Después de tantos años puedo decir que no hay una solución perfecta para todos, que las dietas no son talla única, y que nuestro cuerpo cambia y que es imposible controlar al 100% nuestra figura y que cómo nos percibimos es más importante que cualquier medida.

Es posible que hace unos años tuvieses unos kilos menos, una cintura más estrecha o unos músculos más tonificados…. O bien, al contrario, puede ser que ahora estés más en forma pero has decidido que no es suficiente y estés en una maratón eterna por alcanzar un estándares de belleza.  Tenemos el falso mito que cierto estilo de cuerpo nos hará sentir mejor, más felices, más capaces, más seguros de nosotros mismos, en fin.

Hay algunos que siguen dietas restrictivas y en los momentos de flexibilidad pierden el control y se dan atracones. Otros que (como lo fui yo) se obsesionan con la idea de que podemos controlar nuestra comida, y que encontrando un plan perfecto podremos sentirnos felices y lograr nuestros objetivos. La búsqueda del control en la comida suele reflejar la ausencia de control en otros aspectos de nuestra vida, la dieta se vuelve un proyecto, un plan que pretende solucionar una realidad que nos incomoda, y de la cual queremos escapar. Además no olvidemos que “estar a dieta” es endémico de nuestra sociedad, que se premia y admira al que está más en forma, y se juzga o critica al que le cuesta mantener un peso saludable.

Sea cual sea tu caso, no solo es importante encontrar un estilo de alimentación saludable para ti, sino también entender cómo es tu relación con la comida. Tus emociones condicionan tus elecciones, tu mente puede ser tu peor enemigo y hacerte sentir culpable o llevarte a un bucle infinito de dieta-restricción-control-atracón alejándote cada vez más de tus objetivos físicos y de la tranquilidad y felicidad que anhelas.

¿Has visto personas que comen solo cuando tienen hambre, comen lo que les apetece, no se preocupan ni obsesionan por qué o cuánto comer, saben parar fácilmente, y están delgadas y saludables? ¡Que envidia da! Todos conocemos a alguien así…

Quiero compartir contigo una aproximación psicológica puede ayudarte a entender fácilmente cuál es la conexión emocional que tienes con la comida, encontrar cuáles son esos detonantes, y crear conciencia. No te digo que va a ser fácil, pero piensa que es como aprender un nuevo idioma, el de tu cuerpo. Hay que entender cómo funciona y practicar, practicar y practicar. 

Tres cosas que debes saber:

  1. No eres el único. El 81% de los españoles fracasa al hacer una dieta, a pesar de que el 76% reconoce no estar contento con su peso actual*.
  2. No es cuestión de saber qué y cuánto comer, la esencia del asunto está en entender por qué comes cómo comes y cambiar gradualmente tus hábitos.
  3. Las dietas nos desconectan de nuestro cuerpo. Seguir planes y reglas de otros nos hace olvidarnos de escuchar nuestro instinto, nos desconectar de nuestra hambre (porque te estipulan qué, cuándo y cuánto comer). 

Según la Dra Michelle May, autora del libro “Come lo que amas, ama lo que comes” en sus investigaciones ha identificado que solo 1 de cada 6 personas logra perder peso siguiendo una dieta, y que estas personas sólo logran mantener el 10% de lo perdido.

Según ella todo radica en la profunda desconexión que generan las dietas con escuchar nuestro cuerpo, y dice que para poder re-conectar con nuestra intuición y comer realmente lo que necesitamos y cuando lo necesitamos hay que aplicar “mindfulness” a nuestra comida. Ella lo resume súper bien en este diagrama: 

Dedícale 15 minutos a ver este vídeo donde resume su libro de forma sencilla y práctica, te aseguro que descubrirás una nueva forma de reconciliarte con tu cuerpo y poner en práctica consejos útiles para verte y sentirte mejor. https://www.youtube.com/watch?v=xmRStcJ_LEQ

Los 5 tips que más han ayudado a mis clientes y a mí para comenzar a comer más intuitivamente: 


  • Conecta con tu cuerpo y pregúntate: ¿Cuánto hambre tengo? En una escala de 1 a 5 siendo 5 que estás muerto del hambre y 1 que no tienes nada de hambre, ¿qué te dice tu estómago? Lo ideal sería comer cuando estés en 3-4. 
  • Escucha tu intuición: ¿Qué me apetece comer? Si solo  te apetece un alimento en particular dulce (galletas, chocolate, helado…), o algo crujiente salado o frito (patatas, frituras, etc) y no viene a tu mente nada sano, pues probablemente estás comiendo emocionalmente y no porque tengas hambre real.
  • ¿Qué emoción tengo en este momento? Aburrimiento, tristeza, estrés, ansiedad, soledad, euforia, alegría, desesperación, frustración, etc… Describe cómo te sientes, identifica tu emoción y aprende a observar SIN JUZGARLA. Tomate 2 vasos de agua y déjala estar un rato -aunque te incomode-. Entre más te permitas sentir esa incomodidad y no te rindas a la satisfacción inmediata con la comida, entrenarás más a ese músculo y con el tiempo la comida dejará de ser tu refugio para gestionar las emociones. Aplica lo mismo cuando vengan los pensamientos e que tienes que empezar una nueva dieta y te veas como loco buscando dietas en internet o pastillas milagrosas.  Es probable que la emoción no la percibas en ese momento, reflexiona un poco más profundo… ¿Qué está pasando en mi vida en este momento? ¿Qué situación de mi vida siento que no puedo controlar? ¿Cómo espero sentirme o qué quiero lograr con esta dieta?
  • Si decides aún así comer y rendirte a tu antojo, hazlo de forma consciente, aplica el “mindfulness”, pon toda tu atención en el acto de comer. Para todo lo que estés haciendo (sí hasta el móvil), come lentamente, masticando y respirando. Nada de “multi-tasking” porque terminarás comiendo más y no disfrutarás tu comida. El disfrute de la comida está en el paladar y si comes rápido menor placer sentirás.
  • Después NO SIENTAS CULPA y no juzgues tus emociones, por el contrario, este es el momento para ser más compasivo contigo mismo. Todos comemos emocionalmente de vez en cuando. Ahora es momento de hacer un plan de acción y ver cómo puedes trabajar en las emociones o situaciones detonantes de tu antojo. La comida puede ser un mecanismo de “gestionar” las emociones, pero NO resuelve los problemas. Puede darte un sentimiento de placer o tranquilidad en el momento, pero no soluciona los temas de fondo.

Si te gustaría profundizar más sobre este tema, o te gustaría apoyo para guiarte en este nuevo enfoque de alimentación intuitiva y mejorar tu relación con la comida escríbeme a infolinamejia@gmail.com. Recuerda que puedes compartir tus pensamientos en mi IG, aquí tendrás una comunidad para apoyarte.

*https://www.elmundo.es/salud/2014/02/12/52fb7d5022601d7f228b4570.html. Encuesta XLS Medical sobre los factores de éxito y fracaso en el intento de adelgazar’, realizada a 2.944 personas por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), en colaboración con XLS Medical. 

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